GUARDERÍA: 50 AÑOS DE HISTORIA
En 1976 se puso en marcha la Guardería Pedro Miguel Urruzuno, en el aula de Mahalako. En aquella época, Elgoibar se encontraba inmerso en pleno proceso de industrialización, y el desarrollo de la industria había generado numerosos puestos de trabajo en la localidad. La sociedad estaba cambiando y, cada vez en más familias, tanto el padre como la madre trabajaban. Esta nueva realidad trajo consigo nuevas necesidades, entre ellas, disponer de espacios adecuados para el cuidado de los más pequeños.
Sin embargo, desde el principio, la Ikastola quiso ir más allá: además de ofrecer un servicio de cuidado infantil, buscaba crear un espacio para crecer y educarse en euskera.
El camino no fue fácil. Para poner en marcha la guardería fue necesario superar diversos obstáculos administrativos, sociales, burocráticos y económicos. La aprobación llegó en 1975 y, en 1976, la primera subvención. Así comenzó una trayectoria que ha llegado hasta nuestros días, generación tras generación.
A lo largo de estos cincuenta años, ha cambiado mucho la manera de entender los primeros años de la Educación Infantil. Hoy, más que nunca, tenemos claro que cuidar y educar son dos funciones inseparables. El vínculo afectivo, la seguridad, la autonomía, el lenguaje, el movimiento, el juego, las relaciones y los primeros descubrimientos constituyen las bases del desarrollo posterior. Por eso, la guardería no es únicamente un servicio de cuidado, sino el primer paso del proyecto educativo de Elgoibar Ikastola.
Las familias han cambiado, al igual que la sociedad, y también ha evolucionado nuestra manera de atender las necesidades de la infancia. Hoy situamos al niño y a la niña en el centro, respetando sus ritmos, emociones y necesidades. Al mismo tiempo, entendemos que la relación y la confianza entre las familias y las educadoras son una parte imprescindible del proceso educativo. La guardería es una comunidad que reúne a niños y niñas, familias y educadoras.
La sociedad también nos ha planteado nuevos retos. El descenso de la natalidad, la evolución de los modelos familiares, las nuevas necesidades de conciliación y la interculturalidad forman parte de nuestra realidad cotidiana. Aunque el contexto ha cambiado, la necesidad de cuidar los primeros años de la infancia y ofrecer una educación de calidad sigue siendo igual de importante. Esto nos exige el compromiso de renovar continuamente nuestro proyecto, escuchar a las familias y adaptar el servicio que ofrecemos a los nuevos tiempos.
Aquellos niños y niñas de 1976 son hoy personas adultas. Después de ellos, muchas otras generaciones han pasado por nuestras aulas, y algunas han regresado a la Ikastola años más tarde, esta vez de la mano de sus propios hijos e hijas. Esa es una de las bellezas de la historia de una comunidad: crecer sobre las huellas que ha dejado la generación anterior.
Cincuenta años son una larga historia construida con los pasos de los más pequeños. Las primeras palabras, los primeros juegos, las primeras amistades, los primeros miedos, las primeras despedidas y los primeros descubrimientos. Y detrás de todo ello, generación tras generación, las educadoras que han acompañado a los niños y niñas, mirándolos, escuchándolos, cuidándolos y ayudándolos a crecer; y las familias que han depositado su confianza en ellas y en la Ikastola.
El camino iniciado en 1976 continúa. Los tiempos han cambiado, los espacios han cambiado y también las formas de educar. Pero hay cosas que permanecen: la mirada hacia la infancia, la cercanía con las familias, el compromiso con el euskera y el sentimiento de pertenencia a una comunidad.
Han pasado 50 años. Y el camino continúa: la infancia en el centro, las familias como compañeras de viaje y el euskera como hogar.
Para terminar, queremos dar las gracias a Edurne Elorza, nuestra querida cocinera de aquella época. Preparaba la comida en su propia casa y, al mediodía, iban hasta allí a recogerla. Cogían la bolsa con la comida preparada y regresaban al aula. ¡Qué comidas tan ricas preparaba!
¡Gracias, Edurne, por todo el trabajo realizado y por el cariño y la atención que nos brindaste! 💚